El ingrediente secreto: perder la noción del tiempo
Hubo un tiempo en que mi agenda parecía la de una atleta olímpica del bienestar. Me levantaba a las 6:00h para cumplir mi ritual matinal: raspado de lengua, enjuague bucal con aceite de coco, ducha fría y agua con limón. Desayunaba, cogía el tren, leía o estudiaba para «aprovechar el trayecto», bajaba del tren y…
