Lo que la gravedad te enseña
¿Te pasa que en la plancha las caderas se te caen y sientes que pierdes toda la activación?
Esta misma pregunta surgió al final de una clase y me pareció muy interesante.
—No sé qué hacer. En la plancha, las caderas bajan hacia el suelo y no consigo mantener la activación. No sé como evitarlo.
Es una muy buena pregunta y algo que nos ocurre a muchos hasta que entendemos dónde poner el foco.
La gravedad está actuando sobre ti las 24 horas del día. Cuando estás de pie, sentado o haciendo yoga.
Y aunque normalmente no pensamos en ella, gran parte de nuestras compensaciones aparecen porque dejamos que el cuerpo se «caiga» en una dirección.
La plancha es uno de los ejemplos más evidentes. Las caderas se hunden, los hombros se sobrecargan y la espalda empieza a colapsar. El cuerpo busca la forma más económica de sostenerse y la gravedad hace el resto.

Entonces, ¿qué hacemos cuando las caderas caen?
Lo primero es observar dónde colapsa el cuerpo. Nuestro cuerpo siempre nos está dando información.
Cuando las caderas se hunden, el cuerpo está cediendo hacia el suelo. Muchas veces dejamos de empujar activamente con las manos y los pies y simplemente nos sostenemos «colgados» de nuestras estructuras.
Por eso, cuando no podemos sostener una postura, observar la dirección del colapso nos da una pista muy valiosa.
A partir de ahí utilizo una idea que yo llamo “anti-postura”. La anti-postura consiste en crear una intención opuesta a la dirección en la que el cuerpo está colapsando.
Si las caderas caen hacia el suelo, primero observo si mis manos y pies están empujando el suelo, y si no lo hacen, empujo el suelo para alejarme de él. Mantengo activos los apoyos.
Si la pelvis cae en anteversión, pongo la intención de llevarla ligeramente hacia la retroversión. No porque quiera mantener una retroversión, sino porque esa intención me ayuda a salir de la anteversión excesiva y encontrar una posición más neutra.
Lo que estoy haciendo es “luchar contra la gravedad”, la gravedad me lleva hacia el suelo y yo creo una fuerza en sentido contrario.
Simplemente pensar en empujar el suelo lejos de ti, ya va a cambiar la organización del cuerpo.
Pero esto va mucho más allá de la plancha. Se puede aplicar a todas las posturas que realicemos. Cada vez que el cuerpo colapsa en una dirección, suele ser útil crear la intención opuesta. No para ir al extremo contrario, sino para recuperar el equilibrio. No buscamos sustituir una compensación por otra. Buscamos encontrar el centro.
Veamos algunos ejemplos
Perro boca abajo :

Los hombros se comprimen, el peso cae hacia las muñecas y la espalda se redondea, las caderas caen de nuevo en dirección del suelo. La «anti-postura» consiste en empujar activamente el suelo con las manos para llevar el peso hacia los pies, pensar en alejar las caderas de las manos, como si quisieras llevarlas al techo. Esa intención redistribuye las fuerzas y ayuda a descargar los hombros.
Guerrero I o Guerrero II :

La rodilla delantera tiende a colapsar hacia dentro porque la cadera pierde control o porque el pie no participa activamente. La «anti-postura» consiste en crear la intención de llevar la rodilla hacia fuera mientras los pies siguen empujando el suelo. Aunque parece que el trabajo sale de la rodilla, en realidad la organización nace desde el pie y la cadera. Esa intención reorganiza toda la cadena muscular.
Muchas veces no necesitamos pensar en músculos o correcciones complejas. Basta con observar hacia dónde colapsa el cuerpo y crear una intención en la dirección opuesta.
El cuerpo suele encontrar por sí mismo una organización más eficiente cuando los apoyos empujan el suelo como si quisieran separarse de él.
Te propongo …
La próxima vez que una postura se vuelva incómoda, antes de pensar que te falta fuerza o flexibilidad, observa.
¿Hacia dónde está cayendo tu cuerpo?
¿Dónde estás dejando de empujar?
¿Dónde estás cediendo ante la gravedad?
Muchas veces la respuesta no está en hacer más, sino en crear una intención diferente. Observar la dirección del colapso y buscar su «anti-postura» puede ser una de las formas más sencillas de entender lo que tu cuerpo necesita en ese momento. Porque el objetivo no es luchar contra tu cuerpo. Es ayudarle a encontrar una organización más eficiente.
Para terminar, cuéntame: ¿qué postura te cuesta más mantener?
En el próximo articulo ...
Seguiremos explorando nuestro cuerpo.
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🧘♀️ Respira. Muévete. Libérate.
Todo empieza ahí. (Re)conecta con tu equilibrio corporal.
